Cuestión de perspectiva

Cuestión de perspectiva

El ser humano nace, crece, se desarrolla, se reproduce y ya sabemos qué, dice mi amiga N con un énfasis casi violento en el “se desarrolla” y un aire totalmente desentendido en el rubro que le tocaría al “muere”, como si se supiera tan expansivamente infinita que no le tuviera que hacer el menor caso a la mortalidad.

Salió con novio de la universidad de las Villas y a los nueve meses decidió casarse porque qué era eso de esperar tanto si cuando una se siente enamorada lo está.

Se fue a vivir a Cabaiguán y en octubre de ese mismo año comenzó una maestría que defendió a punto de parir a A, su primogénito, y luego se mudaron a Camagüey, porque Camagüey es más ciudad y porque un montón de otras cosas.

No le gustaba mudarse, pero lo hizo varias veces hasta que consiguió la casa de sus sueños y el día que avizoró cierta baja temperatura por aquí y cierto aire de desazón por allá decidió que quedaría embarazada de una niña y allí nació M, el amor de la vida de su padre y la encarnación asombrosa de su madre. Es un bonsái de ti, tuve que decirle al recibo de una foto que me enviara luego desde Miami, porque mi amiga N también pensó que sería mucho mejor si se iban todos a vivir a Miami y por eso no pudo estar en la presentación de mi primer libro.

Aplicó a un evento en México y fue seleccionada, luego avisó que estaba lactando y necesitaría la ayuda del padre de la bebé para poder ir a exponer y que tenía otro niño de edad escolar al que tampoco podría dejar solo, y a mi amiga N le dijeron que sí y se fueron todos a México, a donde los esperaba un amigo que los adelantó hasta la frontera.

¿Qué más puede pedir un cubano? ¿Encontrar un buen trabajo? ¿Trabajar duro hasta hacer un dinerito? ¿Devolver el dinerito que tuvo que pedirle a toda humanidad, quilo a quilo? ¿Poder seguir trabajando duro —y que Dios nos dé fuerza y salud— para empezar ahora a reunir? ¿Poder viajar a Cuba? ¿Llevar regalos? ¿Regresar para seguir partiéndose el lomo para futuros sueños?

Mi amiga N quería trabajar como psicóloga y allí está, incluso está haciendo otra maestría. Sus hijos, sobre todo M, aprenden mucho más rápido que ella un inglés relajado y auténtico, tan distinto de ese chapucero que se lleva uno y debe ir limando luego. Su marido también ejerce en cosas muy parecidas a las que estudió, que ingeniero lo quería ella.

Ante todo esto pareciera que mi amiga N tiene, por cada guisaso en el trasero que nos ha tocado al resto, cualquier cantidad de estrellas en la frente. Pero nunca he pensado que sea una suertuda, que lo es, pero la suerte también se gana, se lucha. Siempre creo que en su ADN venía esa fortaleza, ese nervios de acero que se necesitan para ser resiliente. Y ese pensamiento estructurado y matemático con que lleva a feliz término todo lo que se propone, no es parte de un azar que la privilegió, es el método al que se agarró, y una vez descubierta su eficacia, se afianzó mucho más.

“Si lo puedes soñar lo puedes hacer”, dijo alguna vez Walt Disney, y mira que me ando dando siempre a la metafísica y a la cuantibilidad de las partículas, y hago yoga y visualizo y medito, pero hay una esencia en mí que no es del todo ganadora, además de que como mucha mierda, como le encanta decir a mi amiga N, que jamás ha leído o visto El secreto, ni se preocupa por saber qué hace Iyengar y no practica ni siquiera gimnasia porque no está para eso.

Mi amiga N dice que a mí me gusta ver el vaso a la mitad y ella siempre lo ve lleno, llenísimo, y se arroja a él con esa sed descuidada del que sabe que, una vez apurado, el vaso va llenarse nuevamente. “Ven para acá”, me ha dicho, “aquí podrías ganar más por cambiar comas y poner tildes que por todo lo que haces allí ajustando complementos y llamando la atención ante gerundios mal utilizados”.

Pero tenemos personalidades diferentes, y ascendencias mentales, y materias primas y arrojos diferentes. Me encanta tener a alguien así en mi vida para saber que existen los milagros porque los hace el hombre, y la mujer, pero me quedo de este lado, con el sueño de conocer alguna vez España, que como digo en mi primer libro, ese al que cuya presentación mi amiga N no pudo asistir, es mi Aleph y mi lugar preferido del universo.

También me encantaría poder tomar yogurt con frutas en el desayuno, y encontrar al fin un par de sandalias que me gusten mucho de verdad, y ponerle a mi pelo la crema de peinar que le defina bien los rizos, sin la incertidumbre de que no vuelvan a sacarla en las tiendas; y montarme en un metro o un bus en el que no me aprieten y me dejen impregnado el sudor ¿solidario? del que también viene de lucharse la vida, y tomar agua de la llave, eso que los habaneros llaman pila, sin tener que pasar por la penuria infinita de hervirla, pasarla por un paño y luego ponerla en el filtro que ya hace rato no filtra; y no tener que cargar agua para bañarme o descargar el inodoro, ¡con lo rico y lo bien que nos vendría una ducha en este verano!

Y muchas cosas, también quiero muchas cosas; pero tengo otros sueños. Y me gusta levantar el teléfono y escuchar a mi amiga N, desde Miami, como si estuviéramos yo en La Vigía, barrio camagüeyano de cierto pedigrí, y ella en Vista Hermosa, el barrio de mayor pedigrí camagüeyano, para contarnos el día, que ha sido duro para mí y bastante bueno para ella; y saber que alguna que otra vez podré llamarla yo, casi siempre porque ella habrá recargado mi celular con alguna promoción de ETECSA; aunque luego me quede el sabor de esa responsabilidad moral y física, esa en la que al cerrar los ojos solo veo —particular modo mío de visualización creativa— mis pies vestidos de unas sandalias hermosas subiendo los altos escalones de la tenebrosa escalera de caracol que me conduce a apagar, yo solita, la luz del faro del Morro.

(Tomado de Progresosemanal)

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Un pensamiento en “Cuestión de perspectiva

  1. me da ke tu amiga vive en un castillo y yo no creo mucho en esas cosas pero algo si tengo claro, es muy afortunada por tenerte.
    PD: en algún pto entre tanta inicial, me perdí (elección…me pasa desde siempre, recuerdo cdo me acerké d manera accidentada a Génesis)…je

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