Un norteamericano “perdido” en La Habana

cuba-havana_cuba-685x342

Luego del 17D todas las luces se encendieron de un tirón y apuntan directamente a la Llave del Golfo; atrás quedaron los años de soledad sobre el escenario vacío y oscuro, dicen. Cuba es noticia, y los norteamericanos desean venir. Antes también querían, pero ahora la fruta que durante largos años estuvo prohibida por su gobierno es una posibilidad más cercana para los norteamericanos.

Algunos -aquellos que piensan que la Isla es un paraíso de historia y playa-, quieren apurarse, porque “luego esto se va a comercializar completamente, y quiero verlo antes de que cambie del todo”. Así dijo Bill -digámosle de esta forma-, un norteamericano en el borde de los cincuenta que estuvo de visita en La Habana hace unos días.

cita-Zach-Chaltiel-a-28-year-old-New-Yorker

 

Viene de Atlanta, Georgia, escapando por tres días de una rutina estresante en la que debe trabajar casi 14 horas diarias para pagar comodidades que no tiene mucho tiempo de disfrutar: Su vida es la de un norteamericano común… “I work in catering, you know what I mean?” Y creo que sí, comprendo lo que dice, aunque no concuerde del todo.

Hace solo unos días una amiga me contaba que en ninguno de los 28 países que ha visitado por cuestiones de trabajo podría realizarse como ingeniera, no con una jornada de solo ocho horas diarias. Pero también en Cuba muchos tienen más de un empleo, otros abandonan su profesión en busca de mayores ingresos, o sencillamente no tienen la misma suerte.

Desde su punto de vista, allá tienen el dinero y aquí tenemos felicidad. Desde el mío, eso es una generalidad demasiado fácil. Los de aquí, los de allá… Eso habla, entre otras muchas cosas, de lo poco que nos conocemos.

Bill vive a golpe de créditos, que es una forma elegante de nombrar a las deudas. “Parece que tienes muchas cosas, pero en realidad nada te pertenece”, explica. Llama “extorsión legal” al hecho de vivir pagando un seguro médico que es “ridículamente costoso” y que tampoco puede permitirse rechazar. “No hay ningún otro gran país multicultural en el mundo, como lo es Estados Unidos, que trate a sus ciudadanos de esa forma”. Y en ese escenario llega a Cuba y siente en cada poro “la libertad”, el choque agudo entre formas de vida tan diferentes. Tres días en el paraíso.

Tanto tiempo pasa Bill trabajando, que en su consumo de información aparecía muy poco sobre Cuba, solo sabía que era el lugar a donde no se podía llegar. Por eso aterrizó en La Habana sin conocer siquiera el nombre del presidente, “¿what is his name?”; o que la Base naval de Guantánamo está en territorio cubano; o que todavía hay allí presos del 11S. Por ignorar, también pensaba que es el gobierno cubano, y no el suyo, el que impide a los ciudadanos de Estados Unidos viajar a la Isla, aun cuando están en todo su derecho y la mayoría lo desea.

encuesta-WP-about-Cuba-travels

 

( Tomado de progresosemanal)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s