¿A quién beneficia el proyecto de ley de Mario Díaz-Balart?

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Ayer Progreso Semanal publicó una nota del Centro para la Democracia en las Américas (CDA) en la que expone la última iniciativa del  congresista por la Florida Mario Díaz-Balart, destinada a frenar uno de los múltiples caminos que se han comenzado a abrir a partir del 17D  y del 14 de abril pasado: la normalización de comunicaciones aéreas con Cuba. Vale decir vuelos comerciales regulares operados totalmente por compañías estadounidenses que hasta este momento operan charteando sus medios, como American Airlines, Delta o JetBlue.

Tal y como explica el artículo del CDA, la propuesta establece la fecha del 31 de marzo de 2015 como límite, con el propósito de frenar la expansión de este tipo de actividad entre los dos países: quien no estuviese operando hasta esa fecha no podría operar.

Es evidente que el objetivo apunta a impedir que las grandes compañías hagan la ruta como a cualquier país. Pero al mismo tiempo, no intenta suspender los vuelos de las compañías charters que desde años vienen efectuándose. Esto último resulta por lo menos curioso, si se tiene en cuenta que precisamente suspender  los vuelos a la isla fue un objetivo  histórico del sector político del que ha sido parte Mario Díaz-Balart. La explicación es evidente: impedir las relaciones familiares de la comunidad cubana podría tener elevadísimos costos electorales, sobre todo en los últimos años en que la composición y actitudes de los cubanoamericanos con respecto a las relaciones con Cuba ha variado ostensiblemente.

Al mismo tiempo, Mario Díaz-Balart y sus colegas parecen olvidar o “disimular” un elemento que puede resultar muy atractivo para los comunitarios cubanos: la regularización de vuelos comerciales a Cuba por compañías estadounidenses podría abaratar el costo de los pasajes, lo que repercutiría en un beneficio directo para la economía de los viajeros. Sobre este punto, silencio en todos los medios.

Pero no es el único. Tampoco se hace hincapié en que la fecha límite no se circunscribe a las conexiones aéreas pues aplica a los viajes marítimos mediante el servicio de ferry, que resultaría más barato que las conexiones aéreas. Nuevamente el factor económico que favorece a los comunitarios es escamoteado.

Si recordamos además que en los últimos meses, y de acuerdo con el Wall Street Journal (WSJ), varios operadores de ferry han solicitado licencia a OFAC para cubrir la ruta hacia La Habana, es inevitable que surja la preocupación que da título a esta nota: ¿a quién beneficia realmente este proyecto de ley que ha presentado Díaz-Balart?

Con la intención de ampliar la información en torno a esta nueva iniciativa del congresista cubanoamericano, y arrojar alguna luz sobre los implicaciones de la misma, Progreso Semanal reproduce a continuación dos artículos que informan sobre esta vía de comunicación con la isla.

De La Habana hasta la Florida en ferry

La puja entre cinco empresas norteamericanas que se están disputando ese mercado, clausurado hace más de cincuenta años.

Por: Redacción Negocios

Atrás quedó el bloqueo comercial de Estados Unidos sobre Cuba. Atrás el cierre de fronteras. Atrás esa isla que parecía olvidada en el tiempo donde el consumismo sin límite no tenía cabida. Ahora, después de tantas angustias y claro, después de la reunión de la Cumbre de Las Américas en Panamá, la situación entre la Habana y el país del norte está cambiando por completo. La noticia ahora es que unas cinco compañías navieras se están disputando el mercado del transporte de turistas y mercancía entre los distintos puertos del estado de La Florida y La Habana.

De acuerdo con The Wall Street Journal, son varios los operadores de ferry los que se presentaron ante el Departamento de Estado de Estados Unidos para pedir licencias que les permitan cubrir dicha ruta, teniendo en cuenta que fueron clausuradas hace más de cincuenta años. Los empresarios quieren estar listos para cuando queden libres por completo las relaciones entre los dos países, pues actualmente se permiten ciertos vuelos entre algunas ciudades de la nación que administra Barack Obama hacia la capital cubana, pero con condiciones, como temas de salud, educación o competencias deportivas.

Cuenta el medio de comunicación norteamericano que “Alexander Panagopoulos, dueño de Arista Shipping, operador de transporte de carga seca de Atenas, cuya familia ha administrado por años una serie de compañías de trasbordadores que operan en Europa, se ha asociado con el veterano de la industria de los cruceros estadounidenses Bruce Nierenberg, para formar en Miami United Caribbean Lines, o UCL. La empresa ha solicitado a las autoridades de Washington y La Habana aprobación para una ruta de ferry”.

Son 220 millas náuticas que serían cumplidas en un promedio de 13 horas. La idea, como la han planteado ya varios empresarios, sería que las naves viajaran tres veces a la semana saliendo a eso de las seis de la tarde, para arribar en la mañana del día siguiente. Algunas incluso ya anuncian salidas para diciembre desde sus páginas web.“Las oportunidades de crecimiento son tremendas”, dijo Panagopoulos al WSJ. “Hay 10 millones de personas en Cuba y miles de estadounidenses a los que se les ofrecerá una experiencia de viaje que ha sido olvidada y a la mitad del costo de un pasaje aéreo”, agregó. Y tiene razón. Las fotografías que registran los últimos recorridos entre las dos naciones por medio de las embarcaciones datan de 1959. Quizá, lo primero que se buscaría llevar, serían además de alimentos y bienes durables, la tan anhelada pintura para las casas, pues los habitantes de La Habana culpan a la imagen atrasada de su isla al poco color que tienen sus paredes, pues allí no hay fábricas y conseguir un galón de ella es casi imposible. A eso se sumaría el cemento y demás insumos para la construcción.

“Durante los años 40 y 50, antes de que Fidel Castro llegara al poder, los viajes en ferry hacia Cuba eran populares. Decenas de rutas semanales desde Florida llevaban turistas y visitantes los fines de semana, a menudo en sus propios autos, a los legendarios clubes nocturnos de La Habana”, detalla el WSJ. La decisión, ahora, está en manos del Departamento de Estado, quien no emitió comentarios al respecto.

Tomado de El Espectador (Colombia)

Los operadores de ferry se preparan para cubrir la ruta Florida-La Habana (*)

Por: Costas Paris

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Foto El ferry de autos de La Habana en 1959. Tomado de El Espectador.

Al menos cinco compañías de transporte marítimo han solicitado ante el Departamento de Estado de Estados Unidos licencias para volver a ofrecer servicio de ferry desde puertos de Florida, según ejecutivos del sector. Las rutas eran populares con turistas estadounidenses y aquellos que querían ir de fiesta el fin de semana antes de que fueran clausuradas hace más de 50 años.

El gobierno del presidente Barack Obama ha flexibilizado las sanciones y ha prometido normalizar las relaciones con La Habana. Como parte de esa decisión, Washington ha eliminado algunas restricciones de viajes que habían mantenido a Cuba fuera del alcance de los turistas estadounidenses. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE.UU. permite ahora las visitas con una variedad de propósitos que antes requerían de aprobación especial. Estos incluyen viajes de estadounidenses para visitar a sus familias, viajes con motivos profesionales y educativos, así como viajes relacionados con proyectos humanitarios y eventos deportivos.

El turismo aún está prohibido, pero ejecutivos del sector de transporte marítimo están apostando a que esas restricciones también sean eliminadas pronto. Desde que hace varios años el gobierno del presidente Obama empezó a aliviar las restricciones de viajes a Cuba, lo viajeros con autorización han podido usar varios vuelos chárter aprobados por Washington hacia la isla. También existen algunos ferry chárter privados para carga humanitaria y otros artículos aprobados, pero usualmente no se permiten pasajeros a bordo.

Alexander Panagopoulos, dueño de Arista Shipping, operador de transporte de carga seca de Atenas, cuya familia ha administrado por años una serie de compañías de trasbordadores que operan en Europa, se ha asociado con el veterano de la industria de los cruceros estadounidenses Bruce Nierenberg, para formar en Miami United Caribbean Lines, o UCL. La empresa ha solicitado a las autoridades de Washington y La Habana aprobación para una ruta de ferry, dijo Panagopoulos en una entrevista.

Del lado estadounidense, el Departamento de Estado sería responsable de emitir la licencia debido a que la ruta es internacional. Un vocero de dicha dependencia no respondió a solicitudes de comentarios.

La nueva empresa espera lanzar un servicio nocturno tres veces a la semana desde Miami a La Habana. La distancia es de unas 220 millas náuticas o 400 kilómetros. La compañía aspira a una partida a las 6 p.m. desde Miami para llegar a la Habana a las 7 a.m.

Al menos tres empresas de ferry de Florida y la filial en México de un operador europeo también han solicitado licencias ante el Departamento de Estado, según ejecutivos del sector al tanto. Una de ellas, CubaKat, de Florida, dice en su sitio web que espera iniciar servicio tan pronto como diciembre.

UCL tiene la esperanza de añadir un segundo transbordador posteriormente con el fin de ofrecer servicio diario de ida y vuelta. Dependiendo de las condiciones de la licencia, los planes incluyen una ruta alternativa desde Tampa y una más corta desde Key West, a unas 90 millas náuticas, o 165 kilómetros, de La Habana

“Las oportunidades de crecimiento son tremendas”, dijo Panagopoulos. “Hay 10 millones de personas en Cuba y miles de estadounidenses a los que se les ofrecerá una experiencia de viaje que ha sido olvidada y a la mitad del costo de un pasaje aéreo”.

La aprobación del Departamento de Estado podría limitar qué tipo de pasajeros aceptarían los diferentes servicios. Panagopoulos dice que UCL será flexible y que al principio quizás no podría llevar pasajeros.

“La licencia especificará quién y qué podrá viajar”, señaló. “Al principio, esperamos transportar pasajeros y carga incluyendo efectos personales, bienes de uso doméstico y ayuda humanitaria. Más adelante, podría permitirse el transporte de autos o camiones”.

Durante los años 40 y 50, antes de que Fidel Castro llegara al poder, los viajes en ferry hacia Cuba eran populares. Decenas de rutas semanales desde Florida llevaban turistas y visitantes los fines de semana, a menudo en sus propios autos, a los legendarios clubes nocturnos de La Habana.

Algunas veces, los viajes eran tan divertidos como las vacaciones, con transbordadores que incluían bares y mesas de juegos de azar. Las rutas se cerraron luego de que el presidente John F. Kennedy impusiera restricciones de viajes en febrero de 1963, poco después de la crisis de los misiles con Cuba.

“Este es un territorio virgen con muchas oportunidades”, dijo Panagopoulos.

(*) Robert Wall contribuyó a este artículo.

(Tomado de El Espectador)

Foto de portada: En el aeropuerto internacional de Miami para abordar un vuelo charter a La Habana / npr.or

 

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