USAID desata una enorme mentira

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Tracy Eaton • 

La Agencia para el Desarrollo Internacional tenía razón en criticar a la Associated Press por supuestas inexactitudes en su reportaje investigativo acerca de ZuZuneo.

Los “Ocho hechos acerca de ZunZuneo” de USAID cuestiona detalles claves en el artículo de AP. La agencia niega de plano, por ejemplo, que una compañía fantasma española estuviera involucrada y que los fondos estuvieran asignados a Pakistán para ocultar el rastro del dinero.

“Ocho hechos” usa algunos argumentos convincentes y la AP debe responder y dejar las cosas claras.

Pero una aseveración de “Ocho hechos” me pareció una mentira absurda. El vocero de USAID, Matt Herrick, escribió:

“Bienvenido el periodismo al duro –y lo apoyamos. Hace mejores nuestros programas.”

No creo que USAID de la bienvenida al periodismo al duro. A no ser que sea para acusar recibo, la agencia ni siquiera ha respondido a una media docena de solicitudes bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) que yo realicé (en inglés) en 2011.

Pedí información acerca de los programas para Cuba realizados por seis organizaciones, incluyendo Creative Associates International, el contratista tras ZunZuneo; y DAI, la compañía que envió a Alan Gross a Cuba.

Las solicitudes bajo FOIA que presenté buscaban información vinculada a más de $30 millones de dólares en programas para Cuba. Si la USAID es tan abierta al “periodismo al duro”, ¿por qué la agencia no ha respondido?

No sabríamos casi nada acerca de DAI y Alan Gross si no fuera por la reclamación judicial que la familia Gross hizo al contratista.  (Ver “Los archivos secretos de Alan Gross”, en inglés). Y no estaríamos debatiendo los pormenores de ZunZuneo si no fuera por el reportaje investigativo de AP.

Cuando hice las solicitudes de FOIA en 2011, yo estaba buscando información no solo acerca de DAI y Creative, sino acerca de la Fundación Panamericana de Desarrollo, Plantados, Grupo de Apoyo a la Democracia y Cuba Online.

Yo quería los detalles de programas para Cuba por un valor de $30 706 050. Eso incluía:

  • $7 520 708 para Grupo de Apoyo;
  • $7 millones para Creative;
  • $6 857 817 para DAI;
  • $6 616 188 para la Fundación Panamericana de Desarrollo;
  • $2 174 074 para Cuba Online;
  • $537 263 para Plantados.

¿Por qué no revelar más información acerca de lo que esas organizaciones estaban haciendo en Cuba? ¿Está preocupada la USAID de que los contribuyentes norteamericanos puedan enterarse de otro plan poco convencional para socavar al gobierno cubano? (Ver en inglés “Plan loco: tablas de surf disfrazadas de antenas satelitales en Cuba”).

ZunZuneo representa una mínima fracción de lo que la USAID y el Departamento de Estado han realizado en Cuba desde medidos de 1990. Han existido incontables proyectos, algunos vinculados supuestamente a la CIA. (Ver en inglés “Agente: fondos de EE.UU. desviados”, acerca de una fundación secreta, llamada Génesis, que buscaba cultivar líderes cubanos que tomarían el mando después del colapso del gobierno socialista.)

Con todo el debido respeto para la USAID, “Ocho hechos”  es también algo insincero. La declaración trata de dar la impresión de que existe una amplia revelación al público y que proyectos como ZunZuneo no debieran sorprender a nadie, al decir:

“Los programas hace mucho que están sujetos a modificaciones del Congreso, reuniones informativas no clasificadas, solicitudes públicas de presupuestos y audiencias públicas. Todas las Justificaciones Congresionales del Presupuesto publicadas desde 2008 hasta 2013, que son públicas y se encuentran en línea, declaran explícitamente que un objetivo clave del programa para Cuba de USAID es romper el “bloqueo informativo” o promover “compartir la información” entre los cubanos y que la ayuda incluirá el uso o promoción de nuevas “tecnologías” y/o “nuevos medios” para obtener sus objetivos.

Mike Masnick, de TechDirt, escribe (en inglés):

“Eso puede ser cierto, pero no responde en realidad las preguntas importantes acerca del programa, y si es apropiado o no, o qué parecería cuando –inevitablemente– se revele como una fachada de EE.UU.

“Ocho hechos”… continúa:

“En 2012, la Oficina de Contabilidad del Gobierno (GAO) –el brazo investigativo del gobierno de EE.UU. – dedicó meses a revisar cada aspecto del programa de Cuba de la USAID. El equipo de analistas de GAO tuvo acceso irrestricto a documentos de proyectos, largas conversaciones telefónicas con Mobile Accord  (ZunZuneo) e incluso viajó a Cuba. La GAO no identificó preocupaciones en el informe acerca de la legalidad de los programas de USAID, incluyendo ZunZuneo, y no ofreció a USAID recomendación alguna para hacer mejoras.”

La USAID repetidamente señala al reporte de la GAO como evidencia de que los programas para Cuba de la agencia son eficaces. Pero eso es una verdad a medias. El informe de la GAO se enfoca en “manejo y contabilidad financiera, en vez de medir el impacto y eficacia en Cuba”, escribió Phil Peters, creador del blog Triángulo Cubano.

Por cierto el informe de la GAO tenía poco alcance. Entre sus objetivos estaban:

  • Identificar “los tipos y cantidades de ayuda que USAID y [el Departamento de] Estado han brindado, así como las características de sus socios, subsocios y beneficiarios del programa;
  • Revisar los esfuerzo de USAID y [el Departamento de] Estado para implementar un programa de acuerdo con las leyes y regulaciones de EE.UU. y encarar los riesgos del programa;
  • Examinar el monitoreo por parte de “USAID [y el Departamento de] Estado para el uso de los fondos de programa.”

El informe arrojó que USAID había mejorado el manejo financiero, pero no exploró el tema operacional.

El informe dijo que USAID había contratado a un contratista independiente para revisar los programas para Cuba y que este encontró  en los socios “gastos cuestionables y debilidades en el manejo financiero, normas de procuraduría y controles internos”.

USAID escribió a GAO en un memo:

“…nos sentimos orgullosos del progreso continuado que USAID ha logrado desde sus reportes anteriores…

“Medidas de supervisión financiera han llevado a la identificación de $6,8 millones en costos cuestionados. De esa cantidad, $5,1 millones en costos cuestionados han sido resueltos adecuadamente; y $1,7 millones en casos cuestionados están en proceso de ser resueltos. En general, se devolvieron a USAID aproximadamente $50 000.”

Pero no hubo una rendición pública de cuentas. USAID no mencionó ningún nombre. No dijo qué había sucedido, si sucedió algo, a los contratistas que reportaron gastos cuestionables. Ni tampoco dio detalle alguno acerca de esos gastos.

A los contribuyentes se les deja a que confíen en USAID, la cual se rehúsa firmemente a revelar detalles de sus programas “discretos” en Cuba. Cierto, la agencia pagó millones de dólares a un auditor independiente que examinó sus programas para Cuba. Pero cuando presenté una solicitud de información bajo FOIA, recibí solo 10 páginas muy censuradas que omiten la mayoría de las conclusiones, recomendaciones y otras informaciones claves, incluyendo la identidad de los receptores de ayuda que se nombran en la auditoría. (Ver, en inglés, “¿Auditoría a USAID cuesta a los contribuyentes casi $150 000 por página?”)

La USAID es casi tan transparente como el fango.

(Tomado del blog Along the Malecón)

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